Pesaremos y prepararemos todos los ingredientes.
Pondremos a precalentar el horno mientras preparamos las galletas, a 180 grados calor arriba y abajo, sin ventilador.
En un bol pondremos la harina de almendra y añadiremos el azúcar glas.
Añadiremos la harina tamizada.
Añadimos el bicarbonato, la levadura, el azúcar vainillado .
Añadimos la canela, vamos mezclando todo bien con una espátula.
Ahora añadiremos el aceite poco a poco y la esencia de vainilla, e iremos mezclando bien con la espátula.
Ahora mezclaremos un poco con las manos bien limpias y después pasaremos la masa sobre una base o mármol para amasar un poco y formar una bola.
Ya podríamos amasar con el rodillo pero es más fácil si envolvemos en film transparente la bola de masa y la dejamos reposar 30 minutos en la nevera antes de estirarla con el rodillo.
Transcurrida la media hora, sacamos la bola de masa, le retiramos el film transparente, mojamos el rodillo con unas gotas de aceite y vamos amasando de manera que nos quede una masa lisa un poquito gruesa, pues estas galletas lo son, unas más que otras, las bañadas en chocolate y glas no son tan gruesas.
Prepararemos una bandeja de horno con papel de hornear para ir depositando las galletas una vez cortadas. Ahora con los cortadores de galletas iremos cortando galletas y depositándolas en la bandeja de hornear.
Con la masa que sobra se vuelve a juntar, se forma la bola y repetimos la operación hasta tener ya todas las galletas y usar toda la masa.
Ahora batiremos un huevo y pintaremos las galletas.
Decoraremos algunas con la mitad de una cereza confitada.
Ahora vamos a hornear, introducimos la bandeja en el horno precalentado a 180 grados calor arriba y abajo y vigilaremos que se pongan doradas las galletas, alrededor de 15 o 17 minutos. Una vez doradas sacamos la bandeja y dejamos enfriar las galletas.
Mientras se enfrían , vamos a cubrir algunas de azúcar glas tamizado.
Ahora con clara de huevo batida unas gotas de limón y azúcar glas haremos una mezcla espesa blanca para cubrir algunas galletas.
Cubrimos algunas galletas y dejamos que enfríen
Iremos calentando un poco bien al baño de maria o en el microondas el chocolate negro de fundir y cubriremos otras galletas.
Una vez ya bien frías y con la cobertura fría, ya podemos comer nuestras galletas, para conservarlas días va muy bien tenerlas en una lata.