Pelar y cortar la cebolla y los ajos muy pequeños.
Lavar, secar y cortar la parte superior de los pimientos la parte del rabito dando forma de tapadera.
En una sartén ponemos un poco de aceite de oliva y añadimos la carne picada. Salpimentar.
Añadimos la cebolla y el ajo, como tengo un poco de pimiento verde en la nevera he aprovechado para añadirlo, lo he picado todo muy pequeño en la picadora.
Añadimos la cebolla y el ajo, y sofreímos, cuando el sofrito esté cocinado escurriremos el aceite , es importante que no quede aceitoso.
Añadimos el tomate frito al sofrito y removemos bien.
Añadimos a la sartén el vino blanco y dejamos reducir.
Preparamos una bandeja de horno y ponemos el horno a precalentar calor arriba y abajo 180 grados.
Una vez reducido el vino, nos aseguramos que el sofrito no esté con mucho líquido ni sobre aceite, si fuera así lo escurrimos, y reservamos en un plato.
Con una cuchara vamos rellenando los pimientos con el sofrito que tenemos del paso anterior.
Ahora debemos poner la bechamel encima del relleno en los pimientos, podemos tener bechamel comprada para ir más rápido o hacerla nosotros mismos. En el caso de tenerla ya preparada nos saltaremos el paso siguiente.