Preparar las verduras: Corta la cebolla en juliana fina. Pica en dados pequeños (brunoise) el pimiento verde, el calabacín y la berenjena. Si usas tomate natural, rállalo y reserva.
Freír las patatas y el sofrito: Pela la patata y córtala en cuadraditos pequeños. En una sartén con abundante aceite de oliva, fría la patata hasta que esté dorada. Retírala y resérvala sobre papel absorbente.
Elaborar la samfaina: En la misma sartén (retirando exceso de aceite), pocha la cebolla junto con el pimiento, el calabacín y la berenjena a fuego medio. Cuando la verdura esté tierna, añade el tomate frito (o el rallado) y deja reducir unos minutos. Añade la patata frita reservada, mezcla bien, ajusta de sal y retira del fuego.
Emplatar la base: Reparte la samfaina caliente en dos cazuelitas individuales de barro y reserva.
Montar las claras: Precalienta el horno a 200 °C con calor arriba y abajo. Separa con cuidado las claras de las yemas (reserva las yemas intactas en recipientes individuales). En un bol limpio, añade una pizca de sal a las claras y móntalas a punto de nieve firme con varillas manuales o eléctricas.
Formar las nubes: Sobre una bandeja cubierta con papel de hornear, dispón la clara montada en dos montículos redondos. Con el dorso de una cucharilla, haz un pequeño hueco o nido en el centro de cada montón (donde luego colocaremos la yema).
Primer horneado de las claras: Hornea las claras durante unos 4 a 5 minutos a 200 °C, hasta que adquieran un tono dorado ligero por fuera.
Ensamblar y horneado final: Saca las claras del horno con ayuda de una espátula y colócalas sobre la samfaina en las cazuelitas de barro. Deposita con mucho cuidado cada yema reservada en el centro de su nube, salpimenta al gusto y vuelve a hornear durante 3 a 5 minutos más (el tiempo dependerá de cuán cuajada te guste la yema). ¡Sirve inmediatamente bien caliente!