Croquetas de morcilla caseras cremosas y fáciles
Croquetas de morcilla caseras, cremosas por dentro y crujientes por fuera. Una receta tradicional fácil de preparar, con truco opcional para una masa más firme y perfecta para congelar.
Tiempo de preparación 20 minutos minutos
Tiempo de cocción 13 minutos minutos
reposo en nevera 5 horas horas
Tiempo Total 5 horas horas 33 minutos minutos
Plato Aperitivo, Entrante
Cocina española
- 3 morcillas
- 1/2 cebolla
- Mantequilla (o aceite de oliva)
- Harina de trigo
- leche
- sal
- nuez moscada
- pan rallado
- huevo batido
- 1/2 lámina de gelatina neutra opcional
Pica la cebolla muy fina y sofríela a fuego suave en una sartén con mantequilla hasta que esté bien pochada.
Pela las morcillas, añádelas a la sartén y cocínalas junto con la cebolla, chafándolas con un tenedor, hasta que estén bien integradas.
Agrega un poco de harina, mezcla bien y cocínala durante unos minutos para eliminar el sabor a crudo. Ve incorporando la leche poco a poco, sin dejar de remover, hasta obtener una masa espesa y homogénea.
Salpimenta y añade una pizca de nuez moscada. Retira del fuego. Si lo deseas, incorpora la gelatina previamente hidratada y bien escurrida, mezcla y deja que se integre.
Pasa la masa a un recipiente y cúbrela con film transparente en contacto directo con la superficie. Deja enfriar en la nevera hasta el día siguiente.
Forma las croquetas con ayuda de dos cucharas o con las manos. Pásalas por pan rallado, huevo batido y de nuevo pan rallado.
Guárdalas en la nevera hasta el momento de freírlas en abundante aceite caliente.
¿Se pueden congelar?
Sí. Estas croquetas de morcilla se congelan perfectamente. Colócalas en una bandeja separadas, congélalas y luego guárdalas en una bolsa o recipiente hermético. Fríelas directamente congeladas.
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Palabra clave croquetas de morcilla