Primero pondremos a precalentar el horno, calor arriba y abajo a 190 grados
Ahora pondremos los piñones en remojo con agua
Extendemos una placa de hojaldre . Ahora con un cuchillo o corta pizza la cortaremos por la mitad. Tenemos dos placas ahora con el pincel de cocina vamos pintando una placa de hojaldre con agua.
Ponemos la otra placa de hojaldre encima y presionaremos un poco para que queden las dos pegadas y queden planas.
Vamos a calcula la mitad, y luego la mitad de la mitad, así que las dividiremos en cuatro y las cortaremos, habrán quedado cuatro rectángulos.
En una bandeja de horno, ponemos papel de hornear encima y colocamos los cuatro rectángulos de hojaldre separados entre si.
Batimos un huevo y pintamos con un pincel los cuatro hojaldres.
Escurrimos los piñones y los colocamos en los hojaldres, también puede utilizarse almendras según se prefiera.
Ha llegado el momento de hornear, aquí el tiempo es variable pues depende de cada horno, en mi caso tardó unos 20 minutos.
Los dejamos fuera que vayan enfriando y mientras vamos a montar la nata, la hemos tenido en la nevera bien fría .el bol y las varillas también pues así es más fácil de montar.
Montamos la nata con un poco de azúcar glas y un poco de estabilizador para la nata, para evitar que se baje después aunque no es imprescindible. Introducimos en una manga pastelera la nata, ponemos una boquilla rizada. Reservamos en la nevera mientras.
Cuando los hojaldres ya están frios (antes no, se romperían) con un cuchillo los abriremos por la mitad.
Con la manga pastelera pondremos la nata y luego cubriremos con la otra mitad que es la de los piñones.
Solo queda espolvorear por encima con azúcar glas.